Hace más o menos 8 o 9 días que vengo pensando en Gertrudis, que fue mi primer planta del albahaca. Anoche soñe con ella, incluso. No hace tanto tambien la estuve buscando, cual aquel niño freudiano que busca aquel primer mítico encuentro con el placer.
Y por fín la encontré.
¿Puede la filosofía de las reencarnaciones aplicarse a las cosas que no tienen carne?
Gertrudis vuelve a reposar cerca mio, no como un fantasma sinó como un reencuentro. Una forma de echar raices, una forma de reconciliarse y revivirse. Y aqui mismo se las presento.
No puedo dejar de aludir a Ruperta gracias a cuya maravillosa visión pueden ver uds. a Getrudis fenix mientras me convierto en un ciborg con memoria SD de 1 gb.
PD:
Las otras fotos son de un gato (negro, mala suerte) que abundan como loco por acá. Y un pájaro muy chorizo que le roba la comida a las palomas y se manda a mudar. Abusador.

No hay comentarios:
Publicar un comentario