La perra motivación está ausente, y la nostalgia se llena de caras desconocidas.
Maqueta y collage que miente y me pasea de nuevo esta nochecita por la ciudad.
Cruzando cualquier calle, doblando en cualquier esquina, entro en Salta, en visiones de colonialismo, en la cierta noción de la pérdida de lo autóctono.
Lo que crece de la tierra, nace y vive en la tierra, lleva consigo una estampa, un grabado divino, un nombre silencioso, una cuña que recorta en trasversal la esencia, un orden y un sentido.
Sin importar cuantas mixturas se formen en el camino, sin contar las variantes que sucedan y ya fueron sucedidas, la tangente marca una diferencia, un filtro para narices y ojos, un cuerpo etéreo que nace a cada bocanada, un hálito de niebla herrumbrada marcado en cada paso.
En días como hoy, es conveniente retener al caos, dice No-Kas, y permitir que las pelotas pesen. Claro, mañana hay que salir a correr temprano, las ventanas no van a retener por mucho al sol ni a las parcas responsabilidades. Del cuarto de al lado se oyen un par de gritos y el paraíso también tiene colmado el parque automotor.
No se puede estacionar una idea sin que te cobren multa.
Puedo tardar unas horas más en dormirme, soñando con princesas y flores azules. Buscando en el cementerio mejores compañeras para explicarme, para desdoblarme y cantarme canciones de cuna, de punto y banca.
Y los perros ecuatorianos, las monjas de Marruecos, y un cóctel de frutas me refriegan el paso de minutos, la cámara lenta de esta nostalgia.
Pero la maqueta sigue tan bien armada, al escenario no lo sopla el viento. Los barcos no los conducen las capitanas, ni hay santos o padres brown que den bendiciones.
Solo queda seguir entre buscándole las pecas a la luna. La casualidad al error y al infortunio.
Solo queda seguir entre buscándole las pecas a la luna. La casualidad al error y al infortunio.
Soy raza de una estirpe vacía por falta de tierra, falta de verde y gris, falta de tiempo pluscuamperfecto. Habrá que dejarse engullir por las rocas y simular la mimesis, doble trabajo, doble corazón, doble de riesgo. Doble también el camino de estas letras, malos mensajes, malos. Lástima que no me gusta tanto la humedad en las paredes, aunque tardé en reparar la caida del baño en Córdoba ¿verdad?

1 comentario:
che porqu no hablai mas clarito, que aca nos acemo uno quilombo barbaro pa entende que mierda tay diciendo.
No te hagay el huevon y te vai a quere volve sin conocer paris, barsa, londres y Liniers
Mucho meos antes de que vayamo nosotros a comerte todo lo que tengai en la helñadera. A fin va ariel y si tene gana venite ante pero un ratito nomas y pegai la vuelta
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